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Energía confiable: la clave del ambiente controlado en las avícolas
En la industria avícola, la diferencia entre una producción eficiente y una crisis económica puede depender de un solo factor: la estabilidad del ambiente controlado.
Temperatura, ventilación, iluminación y suministro de agua deben funcionar con precisión para garantizar bienestar animal y productividad constante. Pero, ¿qué sucede cuando falla la energía?
La fragilidad del sistema avícola sin respaldo energético
Un corte eléctrico de apenas unos minutos puede alterar la temperatura de los galpones, detener los ventiladores y comprometer la oxigenación de las aves. El impacto no se mide solo en mortalidad, sino en:
- Estrés animal que ralentiza el crecimiento y afecta la conversión alimenticia.
- Aumento de enfermedades respiratorias por falta de ventilación.
- Descenso en la producción de huevos por cambios bruscos de luz y ambiente.
- Pérdida económica inmediata que afecta la rentabilidad de toda la granja.
Es aquí donde el respaldo energético con plantas eléctricas marca la diferencia.
Plantas eléctricas: más que un respaldo, un seguro productivo
Las granjas avícolas que cuentan con plantas eléctricas no solo evitan apagones. Están asegurando:
1. Continuidad en el ambiente controlado
La estabilidad térmica es fundamental para la supervivencia de los pollitos en sus primeras semanas y para mantener el peso ideal en la etapa de engorde. Una planta eléctrica activa de inmediato garantiza que los sistemas de calefacción y ventilación nunca se detengan.
2. Bioseguridad en primer plano
Los protocolos de bioseguridad dependen de equipos eléctricos como nebulizadores, filtros de aire y sistemas automáticos de agua. Con respaldo energético, estos procesos se mantienen activos, reduciendo el riesgo de brotes sanitarios.
3. Optimización del rendimiento productivo
Al mantener condiciones estables, las aves requieren menos alimento para alcanzar el peso esperado. Esto significa un mejor índice de conversión alimenticia, que se traduce en ahorro y mayor margen de rentabilidad.
4. Tranquilidad para el productor
Más allá de la operación técnica, una planta eléctrica significa paz mental: el avicultor sabe que su inversión está protegida ante cualquier contingencia en la red pública.
Colmaquinarias: energía diseñada para la avicultura
En Colmaquinarias SAS entendemos que en el sector avícola no se trata solo de vender o alquilar plantas eléctricas, sino de integrarlas estratégicamente al sistema productivo.
Por eso ofrecemos:
- Plantas eléctricas diésel adaptadas a la demanda energética de granjas avícolas.
- Asesoría técnica especializada para calcular la potencia exacta según cantidad de galpones, equipos de climatización y automatización.
- Planes de mantenimiento preventivo que aseguran disponibilidad 24/7.
- Opciones de alquiler o compra, flexibles según la etapa productiva o expansión del negocio.
Conclusión
El ambiente controlado en las avícolas es un delicado equilibrio que no puede dejarse al azar. Una falla eléctrica puede costar en horas lo que tardó meses en construirse.
Con Colmaquinarias SAS, el respaldo energético se convierte en una herramienta estratégica para proteger tu producción, optimizar resultados y garantizar la continuidad operativa de tu granja.




